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sábado, 27 de febrero de 2010
martes, 2 de febrero de 2010
martes, 3 de febrero de 2009
Cuando la Nieve Pierde su Glamour
-Mama, ¿puedo ir a jugar con la nieve?
-No mi amor, ya no se puede.
-¿por que?
-Porque ya no es nieve, ahora es mugre!

-Que joropeta! voy tarde...
-y no hay estacionamiento...
-alli hay uno!
-caramba, ese es el unico disponible! que joropeta!

-dejame dar la vuelta por el otro lado
-(en el cd suena una cancion de Fiel a la Vega)..."hay un pueblo durmiendo, un pueblo durmiendo..."
-hummm...por alli se ven dos espacios
-ay no! pero que joropeta!

-el que camine por esta calle, se rompe la crisma, los tipos no han limpiado ni han hechado la sal por economizar el dinero, que pantalones!
-No mi amor, ya no se puede.
-¿por que?
-Porque ya no es nieve, ahora es mugre!
-Que joropeta! voy tarde...
-y no hay estacionamiento...
-alli hay uno!
-caramba, ese es el unico disponible! que joropeta!
-dejame dar la vuelta por el otro lado
-(en el cd suena una cancion de Fiel a la Vega)..."hay un pueblo durmiendo, un pueblo durmiendo..."
-hummm...por alli se ven dos espacios
-ay no! pero que joropeta!
-el que camine por esta calle, se rompe la crisma, los tipos no han limpiado ni han hechado la sal por economizar el dinero, que pantalones!
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Invierno,
Que Joropeta
Phil, la marmota, predijo ayer que el invierno durará seis semanas más
La Marmota Phil hablo y nos chavamos.
Ayer la marmota, cuyo nombre es Phil, vio reflejada su sombra. Segun la leyenda, el día 2 de febrero es cuando las marmotas se despiertan brevemente de su sueño invernal. Si cuando la marmota sale de su cueva, ve su sombra, eso significa que el frío y el invierno durara seis semanas adicionales.
Phil, la marmota, predijo ayer que el invierno durará seis semanas más
La ceremonia anual se lleva a cabo en la Gobbler's Knob, una pequeña colina en la población de Punxsutawney (Pensilvania), un municipio de unos 6,100 habitantes a unos 100 kilómetros al noroeste de Pittsburgh. El origen de esta celebración se efectúa desde 1887 cuyas raíces tienen origen en el festival céltico de la fertilidad. La marmota Phil es todo un personaje en los Estados Unidos, los miembros del club que efectúan esta celebración se visten con sombrero y esmoquin.
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sábado, 17 de enero de 2009
Nuestros Vecinos los Venados
En este frio pelu, aun a -15 grados, no se dejan de ver las huellas de los venados que salen a comer la grama que esta debajo de la nieve acumulada en el jardin. Abres la ventana, y los ves, uno, dos, tres, cuatro, cinco, hasta seis venados, que al verse descubiertos por el ojo humano, te miran con asombro y salen corriendo. Su hora favorita son las 3:00 am mas o menos.
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jueves, 1 de enero de 2009
EL AÑO VIEJO ME JAMAQUEO LA VIDA
Despedir el año viejo con un accidente me ha jamaqueado la vida: “Cambia todo cambia”.
El martes 30 de diciembre de 2008 fui a Target a ver las películas que tenían en especial. Ya sabes, un fin de semana largo, venía una nevada, estaba frío. ¿Qué iba buscando? No se, acción, drama, comedia, romance, lo que fuera interesante. Me pongo a mirar, y veo una película que era la única en la tablilla donde estaba puesta: “bella: one moment can change your life forever” con los actores Eduardo Verastegui y Tammy Blanchard. Me llamó la atención, sobretodo el hecho de que se tratara de hispanos en NYC, y por supuesto, me llamo la atención el tema. Además, la película había ganado varios premios. Pensé que sería cara, si así hubiese sido, no la hubiese comprado y esperaría a que bajara de precio. Mire a ver su precio, pero de hecho, me di cuenta de que el nombre de la película no correspondía al nombre de la película de la tablilla en que estaba puesta. Busqué, busqué, y busqué, pero esa película no aparecía por ningún otro lado, ni siquiera una tablilla con su nombre. Pregunté por el “scanner” de precios, vaya!, “good deal”, costaba $13.00. Me la llevé, y dos o tres más que conseguí por menos.
Amaneció el miércoles, 31 de diciembre de 2008. Me sentía extraña y pensaba que yo no quería morir. No se por qué, pero eso pensaba. Se levantó el nene, el menor, lo abracé y bailé con él en mis brazos, le dije que lo amaba mucho. Se levanto el otro, lo abracé y bailé con él en mis brazos, e igualmente le dije lo mucho que lo amaba. No quería ir a trabajar, estaba nevando, hacía un viento increíble, y estaba bien frío, en -3 grados. Me regodeé, ya iba tarde. Mi esposo estaba afuera limpiando y calentándome el carro. Le di un beso, le dije que lo amaba, me despedí y salí. Iba bajando la cuesta, y el carro patino, y en menos de un segundo me di cuenta que me estaba saliendo del camino e iba directo hacia el barranco. Sabía lo que me esperaba, y grité, “Señor, Señor”, gire el guía con toda mi fuerza hacia la derecha, pues el barranco quedaba a la izquierda. Cuando llegué justo al borde de la carretera en ese lado izquierdo cerré los ojos. Sentí como el carro chocó contra las piedras y un palo y rebotó hacia la derecha. Entonces vi como me dirigía hacia la montaña, traté de enderezar el guía para no chocar, el carro se enderezó, pero como iba patinando, caí en la zanja, y ahí me quedé atascada. Gracias al Señor me quedé ahí, porque lo próximo era seguir bajando la cuesta sin rumbo definido y en algún lugar iba yo a chocar contra algo. Me quedé como cinco minutos lela, respirando…asustada… pensando que yo no quiero morir en este momento.


Llamé a mi esposo, el cual no tardó en venir a mi rescate. En lo que él llegó, pasó un trabajador de la brigada de limpieza y preguntó si necesitaba ayuda. Le dije que si. Mi esposo llegó, lo abracé, y le conté. Las marcas del carro todavía no habían sido borradas por la nieve. El se quedó con el carro, yo subí la carretera a pie para ir al encuentro con mis hijos, pues se habían quedado solos. Llegué sin aliento, los abracé y les di un beso diciéndoles lo mucho que los amaba. Así como mi madre me enseñó, me hinqué a orar y dar gracias a Dios y a pedirle que ayudara a mi esposo a sacar el carro de donde estaba. Ciertamente Dios mandó su brigada pues más de ocho hombres llegaron, levantaron el carro y lo sacaron. El día transcurrió entre llantos, despistes, dolor de cabeza, silencios, miradas pensativas, porque la mente corre… ¿y qué si hubiese sido distinto el desenlace?
Antes de que se fuera el año le dije a mi esposo, “el año viejo me ha jamaqueado la vida,” y no es que yo no valore lo que tengo, siempre lo he valorado, pero me ha servido para reafirmar que valoro a mi familia, que valoro la vida que tengo, y no los quiero dejar abandonados, pues no sería lo mismo. Jamás seria lo mismo! Despedí el año sentada con mis hijos durmiendo en mis brazos.
Llegó el año nuevo, 1 de enero de 2009. Le dije a mi esposo, yo quiero ver la película “bella”, y demás esta decir que me sacó las lagrimas. Hacía tiempo que una película no me hacia llorar ni me llegaba tan profundo al corazón. Ese joven futbolista atropelló accidentalmente a una niña, y desde ese momento la vida le cambió para siempre. Lo más bello de la película fue ver como él le salvó la vida a otra niña, cuya madre había pensado abortar. Pero lo más que me emocionó fue ver una película sobre como la vida puede cambiar a uno en un segundo para siempre, o dejar de existir. Entendí la extraña sensación que sentí al comprar la película el día antes, y todo lo demás…
Al terminar la película, Don Segundo y yo hicimos un queso fundido, servimos unos tostitos de maíz azul y otros de soya, y lo acompañamos con una Root Beer, (de dieta, como dice nuestro hijo “of corsen” en vez de “of course”), comimos y nos desahogamos, había que dejarlo salir…
Gracias a Dios el desenlace de mi accidente no fue trágico, Dios me salvó, pero ese suceso me jamaqueó la vida. La Bianca del año 2009 no es la misma Bianca del año 2008. Como dice la canción de Mercedes Sosa:
Lo que cambió ayer
Tendrá que cambiar mañana
Así como cambio yo
En esta tierra lejana
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Pero no cambia mi amor...
Ay Señor, gracias porque estas aquí entre nosotros!
El martes 30 de diciembre de 2008 fui a Target a ver las películas que tenían en especial. Ya sabes, un fin de semana largo, venía una nevada, estaba frío. ¿Qué iba buscando? No se, acción, drama, comedia, romance, lo que fuera interesante. Me pongo a mirar, y veo una película que era la única en la tablilla donde estaba puesta: “bella: one moment can change your life forever” con los actores Eduardo Verastegui y Tammy Blanchard. Me llamó la atención, sobretodo el hecho de que se tratara de hispanos en NYC, y por supuesto, me llamo la atención el tema. Además, la película había ganado varios premios. Pensé que sería cara, si así hubiese sido, no la hubiese comprado y esperaría a que bajara de precio. Mire a ver su precio, pero de hecho, me di cuenta de que el nombre de la película no correspondía al nombre de la película de la tablilla en que estaba puesta. Busqué, busqué, y busqué, pero esa película no aparecía por ningún otro lado, ni siquiera una tablilla con su nombre. Pregunté por el “scanner” de precios, vaya!, “good deal”, costaba $13.00. Me la llevé, y dos o tres más que conseguí por menos.
Amaneció el miércoles, 31 de diciembre de 2008. Me sentía extraña y pensaba que yo no quería morir. No se por qué, pero eso pensaba. Se levantó el nene, el menor, lo abracé y bailé con él en mis brazos, le dije que lo amaba mucho. Se levanto el otro, lo abracé y bailé con él en mis brazos, e igualmente le dije lo mucho que lo amaba. No quería ir a trabajar, estaba nevando, hacía un viento increíble, y estaba bien frío, en -3 grados. Me regodeé, ya iba tarde. Mi esposo estaba afuera limpiando y calentándome el carro. Le di un beso, le dije que lo amaba, me despedí y salí. Iba bajando la cuesta, y el carro patino, y en menos de un segundo me di cuenta que me estaba saliendo del camino e iba directo hacia el barranco. Sabía lo que me esperaba, y grité, “Señor, Señor”, gire el guía con toda mi fuerza hacia la derecha, pues el barranco quedaba a la izquierda. Cuando llegué justo al borde de la carretera en ese lado izquierdo cerré los ojos. Sentí como el carro chocó contra las piedras y un palo y rebotó hacia la derecha. Entonces vi como me dirigía hacia la montaña, traté de enderezar el guía para no chocar, el carro se enderezó, pero como iba patinando, caí en la zanja, y ahí me quedé atascada. Gracias al Señor me quedé ahí, porque lo próximo era seguir bajando la cuesta sin rumbo definido y en algún lugar iba yo a chocar contra algo. Me quedé como cinco minutos lela, respirando…asustada… pensando que yo no quiero morir en este momento.
Llamé a mi esposo, el cual no tardó en venir a mi rescate. En lo que él llegó, pasó un trabajador de la brigada de limpieza y preguntó si necesitaba ayuda. Le dije que si. Mi esposo llegó, lo abracé, y le conté. Las marcas del carro todavía no habían sido borradas por la nieve. El se quedó con el carro, yo subí la carretera a pie para ir al encuentro con mis hijos, pues se habían quedado solos. Llegué sin aliento, los abracé y les di un beso diciéndoles lo mucho que los amaba. Así como mi madre me enseñó, me hinqué a orar y dar gracias a Dios y a pedirle que ayudara a mi esposo a sacar el carro de donde estaba. Ciertamente Dios mandó su brigada pues más de ocho hombres llegaron, levantaron el carro y lo sacaron. El día transcurrió entre llantos, despistes, dolor de cabeza, silencios, miradas pensativas, porque la mente corre… ¿y qué si hubiese sido distinto el desenlace?
Antes de que se fuera el año le dije a mi esposo, “el año viejo me ha jamaqueado la vida,” y no es que yo no valore lo que tengo, siempre lo he valorado, pero me ha servido para reafirmar que valoro a mi familia, que valoro la vida que tengo, y no los quiero dejar abandonados, pues no sería lo mismo. Jamás seria lo mismo! Despedí el año sentada con mis hijos durmiendo en mis brazos.
Llegó el año nuevo, 1 de enero de 2009. Le dije a mi esposo, yo quiero ver la película “bella”, y demás esta decir que me sacó las lagrimas. Hacía tiempo que una película no me hacia llorar ni me llegaba tan profundo al corazón. Ese joven futbolista atropelló accidentalmente a una niña, y desde ese momento la vida le cambió para siempre. Lo más bello de la película fue ver como él le salvó la vida a otra niña, cuya madre había pensado abortar. Pero lo más que me emocionó fue ver una película sobre como la vida puede cambiar a uno en un segundo para siempre, o dejar de existir. Entendí la extraña sensación que sentí al comprar la película el día antes, y todo lo demás…
Al terminar la película, Don Segundo y yo hicimos un queso fundido, servimos unos tostitos de maíz azul y otros de soya, y lo acompañamos con una Root Beer, (de dieta, como dice nuestro hijo “of corsen” en vez de “of course”), comimos y nos desahogamos, había que dejarlo salir…
Gracias a Dios el desenlace de mi accidente no fue trágico, Dios me salvó, pero ese suceso me jamaqueó la vida. La Bianca del año 2009 no es la misma Bianca del año 2008. Como dice la canción de Mercedes Sosa:
Lo que cambió ayer
Tendrá que cambiar mañana
Así como cambio yo
En esta tierra lejana
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Cambia todo cambia
Pero no cambia mi amor...
Ay Señor, gracias porque estas aquí entre nosotros!
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Nos Arropamos con la Bandera Puertorriqueña Ante la Ola de Frio
Como es ya sabido, nos ataca una ola de frio, hielo y nieve. El fin de semana del 12 de diciembre fue una tormenta de hielo, que nos dejo sin electricidad, y por lo tanto, sin calefaccion, sin la posibilidad de cocinar nada caliente, pues todos los enseres son electricos, ah!, y por supuesto, sin telefono. Totalmente desconectados. Luego, el otro fin de semana del 19 de diciembre nos llego una tormenta de nieve. Y aun hoy 24 de diciembre sigue nevando, cayendo hielo y lluvia. Las temperaturas en algunos lugares estan bajo cero, algo poco comun en el mes de diciembre. De una tormenta a otra parece ser que la naturaleza esta 'atormenta' y nosotros 'pasando el Niagara en bicicleta'.
Sin embargo, en nuestro hogar, bautizado como 'La Embajada Puertorriqueña', se siente el calor de nuestra amada isla, eso no falta y nos acurrucamos con el amor humano. nos arropamos con nuestra bandera, y celebramos con el sentido cristiano de la navidad, el nacimiento del Niño Jesus.
Paz, Salud y Amor.
De parte de Doña Bianca y Don Segundo.
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