Nuestro Puerto Rico del Alma

Una vida no es fuerte sino cuando se ha consagrado a conquistar su ideal por sencillo que sea. Eugenio María de Hostos.

lunes, 16 de febrero de 2009

Acabar con todo

Dame, llama invisible, espada fría,
tu persistente cólera,
para acabar con todo,
oh mundo seco,
oh mundo desangrado,
para acabar con todo.

Arde, sombrío, arde sin llamas,
apagado y ardiente,
ceniza y piedra viva,
desierto sin orillas.

Arde en el vasto cielo, laja y nube,
bajo la ciega luz que se desploma
entre estériles peñas.

Arde en la soledad que nos deshace,
tierra de piedra ardiente,
de raíces heladas y sedientas.

Arde, furor oculto,
ceniza que enloquece,
arde invisible, arde
como el mar impotente engendra nubes,
olas como el rencor y espumas pétreas.
Entre mis huesos delirantes, arde;
arde dentro del aire hueco,
horno invisible y puro;
arde como arde el tiempo,
como camina el tiempo entre la muerte,
con sus mismas pisadas y su aliento;
arde como la soledad que te devora,
arde en ti mismo, ardor sin llama,
soledad sin imagen, sed sin labios.
Para acabar con todo,
OH mundo seco,
para acabar con todo.


Por: Octavio Paz

sábado, 14 de febrero de 2009

Con este libro.




Lo disfrutare.

Gracias.

Te amo.

viernes, 13 de febrero de 2009

La verdad detrás del saludo

Según el periódico el Vocero, la subdirectora de la Oficina de los Alguaciles Federales, Lesbia Maldonado, acudió a la sala donde se ve el caso del ex-gobernador Acevedo Vila para mostrarle su apoyo. Según el diario, esto ocurrió delante de los abogados del acusado, de la fiscal Domínguez, y la secretaria de la sala del tribunal.

Que bien, que bien, esto surge después de que la defensa cuestionara que en el listado de posibles jurados hay muchas personas que son empleados federales, que son familiares de empleados, o están relacionados con los mismos. ¿Pero quien en su sano juicio o raciocinio se cree semejante estupidez? No estamos hablando de un empleado nuevo, de bajo nivel, esta dama es la subdirectora que sabe al pie de la letra cuáles son los procedimientos. Ella mejor que nadie sabe lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer. Esto es un pescaito para desviar la atención del cuestionamiento levantado por la defensa. Esa señora fue allí para aparentar que Acevedo Vilá también tiene seguidores dentro de los empleados federales. De esa manera, pretenden hacer ver que las alegaciones de la defensa son desacertadas e irrelevantes.

El mentor de esa señora fue Herman Wirshing-Rodríguez, así como fue su mano derecha. Este señor no era ninguna “monja de la caridad”. Esta señora jamás de lo jamases haría una cosa como esta a menos que sea parte de un plan.

Además, todo aquel que ha estado en ese mundo del edificio federal sabe que los empleados federales en Puerto Rico saben que ellos son gringos primeros y ellos se llevan por el medio a todo lo que sea puertorriqueño. Por otro lado, todo el mundo sabe los vínculos extremos entre fiscalía y los alguaciles. Ah no! Ese muerto no lo cargo yo.

Que táctica mas baja!, pero todavía piensan que somos tan tontos!

Si pepe!

(En esta nota colaboró Doña Bianca)

Canto de la locura

Poesía en el tiempo, estación de libertades


Tengo un secreto vivo de ternura
Un pan sagrado y lento
Que no es para la boca
Un dulzor inviolado
Que hace danzar el camastro de la cárcel.

Francisco Matos Paoli
Canto de la Locura

El poeta sublimiza las contemplaciones contra el muro. El muro sigue manando sus sombras de existencia, se queda indiferente, repele todo acercamiento de la piel. El poeta se silencia, y es que un largo viaje se inicia en las manos, la escritura es una mano acertada contra la imagen pura y de sensación extemporánea. Hay un lugar en esa cárcel donde no existe una cárcel, o bien, un hombre gravita en el estigma de los versos, en el cisma de ver todas las cosas, que son posibles por la sed que no se conoce en la salud de la libertad y las calles abiertas. Llega, a traspasar el cadalso, y deja de respirar a la amargura. Aquí un hombre que es poeta único, ha domado la locura y sus aguijones, y hace alas de una locura que derrota a los psiquiatras. Una locura que tiene himnos, quetzales, fórmulas de color, yuxtaposiciones del sentido, alquimias entre el dolor y la belleza de la liberación encerrada, porque el estar loco, exiliado de la cotidianidad, el tedio, la ofuscación, se convierten en las más originales de las pulsaciones creadoras.

Los barrotes, el perímetro seco y delgado, la fuerte soledad que huele a cuchillo, que sabe a caos, a sordera de la luz y sus nombres, no puede someterle. Más allá del cauterio que arde hora tras hora, en los lugares del cuerpo, en los lugares de la cama ajada y marchita de reposo, existe un poder de espíritu, un hombre que, en la más hermosa vigilia del alma, su ciudadela-recordando al Gautama Sidharta-su flecha bendecida que traspasa todas las voluntades del miedo, la que zurce la voz para quedar impasible y en majestad de todos los hombres cuya libertad es hambre, es recuerdo del camino abrazado que no llega a los pies, por la ceguera del imperio y sus edecanes. Isabel Matos Freyre, su compañera, su aliada de todos los años y todos los mundos describe en Diario de un poeta el encuentro de aquel 4 de enero de 1955 junto a sus hijas Susana y Marisol:

“De pronto entró Paco con los brazos abiertos en cruz, buscándonos por la sala. No podía ver. Parecía el espíritu de su propia identidad. Delgado y pálido como un santo, se movía pausadamente por el ámbito. El pobrecito de la patria, la poesía y el amor emanaba el resplandor espiritual de un asceta. Sin camisa, con un pantalón raído cogido a la cintura con una leve soga. ¡Tan grande y humilde! Mi corazón se abrió en lágrimas. Cuando logró vernos, nos unimos los cuatro en un abrazo de júbilo y dolor.”

El dolor, como diría Rosario Castellanos en su máximo poema Lamentación de Dido; “¡Y qué otra cosa puedo ser más que dolor, ya me ha hecho eterna!” lo consume de manera invertida, no para morir, no para quedar encadenado en los múltiples reclamos del vacío, sino para iniciar un continuado nacimiento que ilumine a todos. Dolor a luminosidad. Dolor que se va con las palabras, con la simiente del nuevo testimonio poético. El hermano Francisco Matos Paoli sigue naciendo todos los días cuando se abre ante nuestros ojos el poema que provoque la creación y la iluminación. La poesía es oficio para crear luz, para verter luz, donde rompen los silencios, para denunciar echando mano a la antorcha invencible, lo que oprime, lo que sesga, lo que castiga sin aliento de justicia.

Hoy, muchos años después, bajo el signo del nuevo siglo, nos llega de la mano de Terranova Editores una nueva edición de esa sinfonía de la luz, el dolor, y la libertad llamada Canto de la locura. Una manera de traernos la poesía en sencilla inmensidad, y a la vez con la belleza de la savia pictórica. Con la edición y un estudio de Ángel Darío Carrero, otro de Mercedes López Baralt, la presencia de Antonio Martorell, Elizam Escobar y Rafael Trelles en la evocación de las figuras latentes de la pintura y la caligrafía, esta edición –en la que también participa Elidió Latorre como presidente de Terranova- lleva muy bien el propósito de traer a las nuevas generaciones y a los nuevos poetas, la obra de una de las grandes voces de nuestra literatura.

Nos parece que esta iniciativa debe continuar, que deben rescatarse autores como René Marqués (ahora desconocido por la vaga administración de su obra) Abelardo Díaz Alfaro (zozobrando en una sinrazón familiar, los dólares y los centavos), autores que tienen su camino libre, de la mano con los más destacados de Hispanoamérica.

Luego de este paréntesis necesario en la nueva coyuntura histórica que respiramos, vayamos al Canto de la locura de Francisco Matos Paoli. La galería fotográfica, es también poesía, en los modos de las edades del poeta. Su familia, su militancia política llevado del verbo de Don Pedro Albizu Campos, el discurso de la libertad, la confraternización poética desde Ernesto Cardenal, Pedro Pietri, Angela María Dávila, José Emilio González, Alfredo Bryce Echenique, Juan Antonio Corretjer o Pedro Mir.
“Ya esta transido, pobre de rocío, este enorme quetzal de la nada”. Aquí comienza el viaje, comienza la figuración de la llave exclusiva al pórtico del ser. Aquí el poeta deja su presencia terrenal, queda sólo en palabras, desnudo como toda luz próxima al alcance y queda, el espíritu en la soledosa explicación de su lenguaje y de su tiempo. Nada basta, ni el signo, ni el número del hombre, ni el mar, ni la misma esperanza. Sin embargo la demencia sólo puede traducir una poesía entre códigos, fulgor de ser contra lo nombrado y el pensamiento de unidad, o las constantes lamentaciones del camino recorrido. A la vez se anuncia la llegada de una música que sólo puede interpretarse en otro estadio mental, en otro estadio inmerso bajo el lenguaje de deslumbrantes meta metáforas, inmensas contraposiciones entre el bien y el mal, entre la huida de la divinidad, el recuerdo del amor, el viento del avatar, el abrazo del maestro libertador, y El Maestro Carpintero, Hijo de David.

No está, no camina, sólo observa, busca los vuelos que se le presentan en su mirada, como flogisto de un ángel futuro, pero amargo en las paredes del calabozo. Le azuzan constantemente respuestas perfectas del poeta que no ha escrito, y a su vez, la última curvatura del grafito contra el techo lacerado de otras lágrimas y sentencias. A su vez, el libro es la contemplación de todos los estados deseados de la libertad. Todas las libertades hacia una: El Pensamiento en Uno. Llegar a la totalidad sabiendo que sólo esa posibilidad se transparenta con la demencia, porque estar demente no es un dolor que destruye y hace el caminar tosco y ciego, sino que estar loco, verdaderamente loco (a la altura de Alonso Quijana, el bueno), es ser el demiurgo fiel a interpretarse en el corazón y en los dominios de la poesía.

Leer El Canto de la locura es vivir la esencia misma de los secretos y las verdades que los secretos inflaman con pasión y firmeza. La Cruz del Gólgota emancipa al pobrecito de la patria, lo redime, y lo hace presencia fuera de todas las oleadas del tiempo. Leerlo cada vez que la razón termina, es una virtud, porque ser poeta es sentirse en ese nuevo estado de luz de Saulo, una vez más camino a Damasco, cuando la luz tenía voz, y rasgo sin nombre y arrebató al profeta. Y para bien, existe la poesía, la verdadera, la que abre los caminos, soporta el tiempo y siempre refresca las nuevas libertades. De modo que Don Paco, como le decimos sus discípulos y amigos, nos deja la verdad del hombre unido a la poesía, o el otro indicio de luz en la palabra y las cosas:

Hace falta volver a la inocencia
Crear de la nada,
Sostenerse en un hilo
Volcar en los ocasos
Los puños encendidos
Hasta que la rosa sea estrella
Hasta que la estrella sea rosa.

(Canto de la locura, poema XVII)


Fuente: Mario Antonio Rosa/ ESPECIAL PARA EN ROJO

jueves, 12 de febrero de 2009

Canto de la locura, Francisco Matos Paoli

(Yo conocí a Don Ricardo Díaz,
me cortaba las uñas en la cárcel).

También fue la criatura desolada
que funda la familia en el silencio,
más allá del objeto, el dulce objeto
que no resuelve nada
cuando estamos de pie
recibiendo el pan
inmortal
de los muertos.

Don Ricardo, ¿qué es el poder ahora,
en esta desnudez exquisita,
qué son de los políticos venales
que hinchan su cuello en la refriega,
y avasallan sin poder
herir
el aire?

¿Dónde están los orgullos naturales,
los que me meditan en la esterilidad cruenta,
los fáciles mandones que obtienen de la cruz,
la deidad del gusano?

Tú, antes de morir,
repudiaste todo objeto, toda vestidura.

Tú quedaste tan inerme, tan sedoso como Job,
porque el poder no sabe
suprimir al hermano,
al hijo de la unidad constante,
al paria tan real
en medio de la guerra.

Tú, en cambio, eres la paz del fiel Desconocido.

No querías subvertir la amapola,
ni la paloma jaspeada,
ni el Intermediario del cenit
que obra sin ser visto
en los cauces andantes de la tierra.

Así son los Hombres,
como dioses hallados, como savias,
tan gratuitos que no exigen esfuerzo
sino la órbita clara en que duerme el rocío.

(Fragmentos, Canto de la locura, Francisco Matos Paoli)
“Nada es mas difícil para todo hombre de
Honor que hablar de si mismo, pero nada es
Mas insufrible que renunciar al grato deber de
Mostrarse agradecido.”

Antonio Valero

martes, 10 de febrero de 2009

Fortuño Regreso a Su Niñez: Juega a Ser Gobernador

Yo le he dado vueltas a mis pensamientos, y sigo, sigo pensando que algo anda mal con el Gobernador Fortuño. Entonces veo unas fotos:




Ya se, Fortuño regreso a su niñez, y de la misma forma que cuando chiquito jugaba con el Ken, o simplemente con su imaginación, y jugaba a ser doctor, abogado, ingeniero, o cualquier otra cosa, repito, jugaba a “ser”, ahora mismo lo veo “jugando a ser gobernador de Puerto Rico.” Y son tantas las excusas que ofrece para defenderse de lo que es una realidad palpable, que no sabe lo que tiene entre manos. Solo juega a ser gobernador, solo es uno mas en ese eterno juego del “figurear” que desde hace tiempo domina la labor de los políticos en el país.

¿Cómo es posible que ante varios cuestionamientos que se han dado, como por ejemplo, lo de un plan para mejorar la economía de Puerto Rico, Fortuño todavía no presenta nada definitivo? ¿Cuál es su excusa? ¿Qué necesita tiempo? Por favor, “que se vaya a volar chiringas”. Y los puertorriqueños “ciegos” de mente se lo creen! ¿Acaso el no se vanaglorió antes de las elecciones de que él ya tenia un plan? ¿Acaso no hizo un “show” cuando ganó y cuando empezó a gobernar hizo otro “show” con un “comité”? Y supuestamente el tenía todo un plan. Pero nos hemos dado cuenta de que todo es figurear. Nuevamente, jugando a ser gobernador, a ser hombre importante, jugar a “ser”. Eso no es lo que necesitamos. Necesitamos gente seria, con compromiso, con planes contundentes.

Para colmo de males, miren las siguientes fotos:




¿Acaso esta ‘picando’ para actor de telenovelas románticas? Ya basta de tantas apariencias, de tanto figurear y romantizar su labor de gobernador y póngase a trabajar! Fortuño es un fraude. Prometio cosas que no puede cumplir, lo peor, no muestra tener ninguna capacidad para dirigir al pais.

Yo no entiendo porque el pueblo de Puerto Rico sigue eligiendo gente sin compromiso, sin entendimiento, sin habilidades. ¿En que caramba esta pensando el pueblo? Es deprimente tanta mediocridad!

El pueblo piensa que estos individuos de clase privilegiada son los salvadores de los problemas del pais. Y se equivocan, esa gente de esa clase estan ahi para servirse con la cuchara grande, son los comelones del dinero del pueblo, y lo mas grande, el pueblo lo sabe y aun asi los elige. ¿En que esta pensando el pueblo de Puerto Rico?

(Don Segundo colaboro en esta historia)